El caer del agua había cesado. La bañera esperaba rebosante de agua caliente, pero Patrick y Megara no le prestaron la menor atención. Sus ojos se devoraban, sondeándose en la oscura estancia donde sólo se colaban entre la persiana resquicios de luz de alguna farola. Patrick tomó la iniciativa y se acercó hacia ella, rodeándola con sus brazos y agarrando su fina y marcada cintura. Y de repente ella sintió su aliento detrás de la nuca, y se estremeció. Apenas se percibía pero era cálido y penetrante. Ni siquiera tuvo tiempo de girar la cara cuando la lengua de Patrick, húmeda, recorrió cada centímetro de su oreja, como si susurrara por sí misma cada una de sus intenciones. Los escalofríos se sucedieron, entremezclados con su respiración, cada vez más profunda y excitada. Al fin pudo ponerse cara a cara con ella, y miró sus ojos azules. Él agarró la camiseta de Megara desde abajo, y comenzó a desnudarla. Tan pronto como vio su torso, tan solo cubierto por un sujetador que dejaba intuir unos pechos pequeños y firmes, los instintos más animales de Patrick surgieron y, sin pensarlo dos veces, la sujetó por la parte de atrás de sus muslos con fuerza y la subió sobre el lavabo del baño.Y la besó. Fue un beso lento, suave, pero cargado de erotismo que se prolongó minutos, sólo interrumpido por pequeños momentos de sonrisas cómplices. Y mientras sus labios aprendían la geografía de los de ella, sus uñas se deslizaron por los recovecos de una espalda que se arqueaba descendiendo imparables hasta aterrizar en unos pantalones vaqueros ajustados que pedían a gritos que admirara cada una de las pronunciadas curvas de su cadera a través de la imagen que le devolvía el espejo. Embobado, la contempló por detrás. Su melena negra cayendo alborotada, su piel blanca, su figura delgada y sensual rematada por unas nalgas perfectas...Y en ese momento sólo pudo pensar en que era sin duda la chica más sexy que había visto jamás.(...)
martes, 9 de febrero de 2016
sábado, 23 de enero de 2016
Al alba
Así, con los gemidos del viento en mi encogida nuca,
despierto. Con la brisa fresca acariciando mi oído
fue como me desvelé. En un colchón de arena mocca.
Mojado, entre orgasmos libres de mis cinco sinsentidos.
Así, con el sol a fuego lento y mi voz entumecida,
despierto. Al alba fueron las olas quienes lamieron
una a una las marcas de mi espalda. Dulces heridas
con sabor a sal y redención en este mes de Enero.
Fugaces trazos finos de locura arrancando gritos
de placer de cada una de tus desaliñadas líneas,
desgarrando mi portada de un modo exquisito.
Así, al alba, me despierto. Desahogando mi brea.
En la orilla donde no existen ni molinos, ni mitos,
tampoco ínsulas. Sólo tu belleza, dulcinea.
despierto. Con la brisa fresca acariciando mi oído
fue como me desvelé. En un colchón de arena mocca.
Mojado, entre orgasmos libres de mis cinco sinsentidos.
Así, con el sol a fuego lento y mi voz entumecida,
despierto. Al alba fueron las olas quienes lamieron
una a una las marcas de mi espalda. Dulces heridas
con sabor a sal y redención en este mes de Enero.
Fugaces trazos finos de locura arrancando gritos
de placer de cada una de tus desaliñadas líneas,
desgarrando mi portada de un modo exquisito.
Así, al alba, me despierto. Desahogando mi brea.
En la orilla donde no existen ni molinos, ni mitos,
tampoco ínsulas. Sólo tu belleza, dulcinea.
martes, 19 de enero de 2016
Bésame si quieres, quiéreme si sabes
Quererme es complicado. Así que si te lo planteas de verdad, para ti es esta advertencia.
No soy de los que compran flores cada mes, no las necesitas. No tengo problemas en invitarte a una cerveza, pero no creas que podré hacerlo siempre. Ni soy rico, ni aspiro a serlo. No busco una dama fina y educada, siempre manteniendo la compostura; tampoco quiero una loca de remate. Si, soy caprichoso, exigente hasta límites insospechados. Por mucho que suene bien decir lo contrario, una acción mala pesa más que mil buenas para todos, y yo soy de los que no permite una traición, por mucho que la apodes "despiste". Los errores son naturales, tampoco yo soy perfecto. Ronco, tal vez por la cantidad de verdades que alguna vez me callé por mantener la educación. Debe ser que las acumulo en la garganta y me la obstruyen. Preocúpate el día que no lo haga, porque tendré mucho que decir. Y ocurre bastante a menudo. No sé callarme. No lo haré contigo ni tampoco con tus amigos. Me da igual lo que piense la gente, ya tengo muchos gilipollas cerca como para aguantar las estupideces de nadie más.
A mi favor diré que soy un romántico de las pequeñas cosas. Pero no esperes de mi un príncipe azul que te entregará su vida. Mi vida es mía, y la manejo como quiero. Mis amigos y familia son los que llevan más tiempo ahí, así que si pretendes pasar por encima de ellos, espero que tengas una maleta lo suficientemente grande. Y por eso mismo, te dedicaré el tiempo que NOS sea necesario, no el que ME sea necesario. Salgo de fiesta, y seguiré haciéndolo aunque creas que cada mujer de la ciudad me quiere para ella. Ah, por cierto, te he hablado de mis amigos, y espero que seas consciente de que eso incluye también al sector femenino. Si, quedo con mis amigas a tomar copas, cervezas, a comer, a cenar...advertida quedas.
Odio que me revuelvan el pelo, el olor a tabaco, las mentiras, la maldad, la desconfianza, los pellizcos, el café. Odio el exceso de maquillaje, o tal vez la falta de autoestima sea lo que me asquea.
Necesito que entiendas esto, porque no soy nada fácil de soportar, y no me gusta dejar mal sabor a nadie. Soy raro, lo reconozco, Por eso, bésame si quieres, y quiéreme si sabes. Creeme, a pesar de todo, puede que merezca la pena. Pero ya sabes (y aprovechando que la cosa va de frases de canciones), para ver el arcoiris has de soportar la lluvia.
martes, 12 de enero de 2016
Despertar entre mareas
Y ahí estaban. Los recuerdo como si todo hubiera ocurrido hace tan sólo unos segundos. Tu piel blanca, tus manos suaves en mi cintura, tu cara de niña en mi pecho, tu pelo enredado entre mis dedos. Pero la cama está fría. Otro sueño. Dormir contemplando esos dos océanos insondables esperando al alba para mostrarse, y despertar entre mareas, con las manos desgarrando un aire en el que se respira miedo.
Tengo miedo de recordarte como esta noche hice. Irreal, subconsciente, demasiado perfecta. Pero tengo miedo a descubrirte en toda tu realidad.
Miedo por desear lo que no me conviene, por buscar un tesoro maldito, por desafiar a lo establecido como correcto.
Tengo miedo de ti porque no te tengo miedo.
lunes, 11 de enero de 2016
Ni contigo, ni contigo.
De los recuerdos arraigados, estas cárceles.
Mis andenes sin cartel, sin tren y sin revisor.
Perdido y a ciegas en la siniestra habitación
con dirección sin sentido de nuestros raíles.
No son formas educadas las tuyas. De hecho,
no son de provecho ninguna de tus palabras
ahogadas en la selva de helechos de memorias
regadas de más por lágrimas de cocodrilo.
Me excedí borrando tu calor, de ahí mi hielo.
La cuestión es que ambos terminan quemando al hombre.
Al igual que lo hizo cada mal trago de celos.
Envenenan grado a grado, muy lento, mi sangre.
Mis juicios, otra vez tirado en el sucio suelo
me declararon de inocencia absurda culpable.
Mis andenes sin cartel, sin tren y sin revisor.
Perdido y a ciegas en la siniestra habitación
con dirección sin sentido de nuestros raíles.
No son formas educadas las tuyas. De hecho,
no son de provecho ninguna de tus palabras
ahogadas en la selva de helechos de memorias
regadas de más por lágrimas de cocodrilo.
Me excedí borrando tu calor, de ahí mi hielo.
La cuestión es que ambos terminan quemando al hombre.
Al igual que lo hizo cada mal trago de celos.
Envenenan grado a grado, muy lento, mi sangre.
Mis juicios, otra vez tirado en el sucio suelo
me declararon de inocencia absurda culpable.
lunes, 21 de diciembre de 2015
Por eso de que si...
Por eso de que si el mar fuera sólo agua, lloraría de todo menos a mares; eres la gota que colma mi vaso.
Por eso de que si el viento fuera sólo aire, nuestro secreto no volaría proclamado a voces; a veces es mejor callarse en días de nordeste.
Por eso de que si el fuego fuera sólo llamas, ascuas y cenizas... este infierno estaría condenado al fracaso; segundos fénix nunca fueron buenos.
Por eso de que si la tierra fuera sólo roca y polvo no estarías a tan solo un granito de arena de hacer caer mi duna y descubrir el oasis que oculta este desierto.
Por eso de que si los versos fueran besos, te versaría en la boca hasta a-rimar nuestros deseos...
Por eso de que si el viento fuera sólo aire, nuestro secreto no volaría proclamado a voces; a veces es mejor callarse en días de nordeste.
Por eso de que si el fuego fuera sólo llamas, ascuas y cenizas... este infierno estaría condenado al fracaso; segundos fénix nunca fueron buenos.
Por eso de que si la tierra fuera sólo roca y polvo no estarías a tan solo un granito de arena de hacer caer mi duna y descubrir el oasis que oculta este desierto.
Por eso de que si los versos fueran besos, te versaría en la boca hasta a-rimar nuestros deseos...
jueves, 9 de julio de 2015
Vive
¡Eh, tú! ¿A qué viene esa cara tan larga? Vamos, sonríe. Siéntate
y lee, escribe un relato, compón una melodía, escucha tu canción favorita. O sal
de casa, pasea, corre, salta. Llama a un amigo y tomaos una cerveza juntos. Compra
una rosa, regálasela a esa chica que te cruzas por la calle cada día de camino
hacia el trabajo, y dile hola. Gasta más tiempo, y menos dinero. Hazlo en los
tuyos, con los tuyos, para los tuyos. Y hazlo en ti, pues eres el primero que
merece tus segundos. No seas egoísta. Regala cariño, regala comprensión, regala
miradas, regala un abrazo, regala una palabra amable, regala pensamientos
agradables…regala tu amor. Ama. Ámate a ti, con tus manías, con tus torpezas,
con tus limitaciones, y por supuesto con tus cualidades. Invierte esfuerzo en
conocerte, en descubrir nuevos límites, en repasar los antiguos. Conoce mundo,
conoce tu casa. Hurga en tu mente, busca preguntas, encuentra respuestas; pero también al revés. Y cuando seas capaz de quererte y comprenderte ama a otro, y hazlo incondicionalmente; sin tapujos, sin tabús, sin vergüenzas, sin barreras de ningún tipo. Dale todo
lo que has descubierto, y deja que explore el entramado sendero que has
recorrido. Sin darte cuenta, estaréis creando un camino cada vez más largo.
Pero tranquilo, simplemente sigue andando. Si tropezaste, atrás quedó; de la
meta nadie sabe, así que no te agobies y respira hondo. Cierra los ojos e
imagina que el ruido desaparece, que sólo existes tú. Ábrelos, y mira al cielo,
admira su inmensidad, deja que te llene. Mira a tu alrededor. No estás solo.
Millones de personas marchan cada día igual que tú,
cabizbajos, ensimismados en sus problemas. ¿Lo ves? Están esperándote. Están
esperando a que les llames para tomar una cerveza, que les digas hola, que les
regales una rosa. El indigente de la esquina puede necesitar tu dinero, pero
también tu tiempo. Regálaselo. Ámalos a todos, y deja que ellos te amen.
Conócelos, y construid vuestro nuevo camino. Apoyaos en el otro al tropezar,
que así la caída dolerá menos. La meta sigue siendo la misma, pero el llegar se
hace mucho más ameno si es acompañado.
Y entonces cerrad los ojos. Imaginad que el ruido
desaparece, que ya no sólo existirás tú. Ahora, abrid los ojos, mirad a la
persona de vuestro lado, y admirad su inmensidad. Observad a vuestro alrededor.
Y volved al principio.
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