martes, 21 de noviembre de 2017

Remolinos

 Como puertas a la aurora y ventanas a sus quimeras; así son.

Como océanos enfurecidos, ciclones absorbentes,

deseos fugaces, galaxias atrapadas en agujeros negros.

Piel erizada y ciega ante el con-tacto de su mirada.


 El día y la noche encerrados orbitando, abrazándose...

Opuestos; reflejos de un alma de doble sentido. Así matan.

Bendito tú, pecado. Maldita honestidad silenciosa la mía;

sumergida y a remojo en sus sin fondo remolinos.