lunes, 15 de octubre de 2012

Luces, micrófono y acción.

Las luces se apagan, y suena nuestra tenebrosa melodía. Queríamos empezar con un toque tétrico, y vaya si lo conseguimos. Empieza el juego.
Me subo a la tarima, agarro el micrófono, y miro al público. Veo caras sonrientes, otras impacientes, alguna indiferente. Pero a mi ya me da igual. Ahora sólo estoy centrado en mi próxima tarea, disfrutar.
Comienza a sonar la primera instrumental. Si había algún resquicio de nervios dentro de mí, os puedo jurar que ha desaparecido por completo. Siento seguridad, la seguridad de tener a mi lado no a un compañero, a otro rapero, sino a un amigo. La seguridad de que en primera fila aguardan otros tantos, los de siempre, que se suele decir. Bueno, pues me toca, como dice mi canción. He perdido el sentido del tiempo, del espacio. He perdido la noción de la vergüenza, de la expresión de mi cara. Pero he obtenido algo a cambio. Tengo poder. Tengo el poder de conseguir que la gente sonria, que salte, que chille, que cante. Tengo la capacidad de que sientan lo mismo que siento yo; que durante media hora, no existen los problemas.
Media hora de sudor, de ronquera, de gritos, de música...de felicidad.
Gracias a todos por brindarme esa media hora durante la cual, soy el tipo más feliz del mundo. Y es aún mejor que eso, porque la felicidad, si es compartida, sabe mejor.

jueves, 4 de octubre de 2012

Buenas noches.

Soy una sombra. Soy un número guardado en la agenda de desconocidos que se hacen llamar amigos. Soy el momento de lucidez de uno de tantos sueños que tuve, subconsciente y tan relativo como la utopía de recordarlo. ¿Qué es un sueño? Un sueño es un posible y un imposible. Tan irreal como lo más descalabrado, y tan veraz que arranca lágrimas de melancolía de los ojos de quien imagina lo que durante el día se torna invisible.Es el fuego que enciende nuestros deseos más encarnados, pero también el veneno que acaba día a día contigo por dentro, autodestructiva dulzura.
Y por ello, me debato en la pesadilla del dormir despierto. En lo tenebroso de visualizar la luz en el fondo de un túnel cuyo camino recorro lentamente en dirección opuesta a ella. Soy un loco. O tal vez aún peor. Un cuerdo atado por las cuerdas de su sin razón momentánea. ¿Pero qué diferencia hay?
Dicen que el mundo pertenece a los locos. Ojalá. El mundo es de quien llaman loco porque aplasta, destruye y calumnia. Pero haced examen de conciencia, y tal vez descubráis en vuestro ser la magnificación de esa actitud, y en vuestro haber la exageración de esas acciones. Por eso sueño, porque pese a lo cruel de la imagen que recorre una a una todas las neuronas de mi cerebro, porque a pesar de la mentira que me muestra día y noche al cerrar mis ojos, es más soportable que lo que hay cuando mis párpados se separan. Y por un motivo más; el que me lanza a seguir esperando el momento en que, al despertar, crea seguir sumido en mi más ideal y profundo subconsciente. Buenas noches esperanza.