Debo empezar aclarando que quisiera que esto se tomase como una especie de carta de disculpas; esta vez la dirigiré a la gente joven normal en general. Y dicho esto...
Estimados/as jóvenes de hoy en día:
Lo siento. Quiero pediros disculpas a todos vosotros, porque sé que mi actitud es cuanto menos insultante en esta sociedad en la que vivimos, y que la desaprobáis completamente por ser yo un bicho raro.
Siento en el alma ser una de esas personas que aún se levantan cuando ven a una señora sin asiento en el autobús. Sí, aún me muevo en autobús, cosa que también siento; no quise una moto como premio por suspender "sólo" tres asignaturas. Y siento, por supuesto, haber ido andando los días que no tenía dinero para pagar mi medio de transporte...tonto de mí, pudiendo haber pedido dinero mediante amenzas por la calle. Y hablando de calle, siento ser de esas personas que aún salen a divertirse, y no a emborracharse; tranquilos, aún me veréis ebrio alguna vez que otra. Siento muchísimo también preferir el aire libre a ver fotos de paisajes vía Internet, o disfrutar más escribiendo o leyendo que viendo una película. Y siento preferir poner una película y verla con mi pareja de vez en cuando antes que ponerla y pasar de su argumento. Ya veis, no perdí la virginidad a los catorce años en un baño de discoteca. Siento desconocer los efectos de pastillas de múltiples colores y sabores cada sábado, pero mi único vicio es un ibuprofeno los domingos de resaca. Hay mil casos más por los que mi conducta puede ser tachada de absurda, pero me alargaría demasiado, así que pediré una última disculpa a todos aquellos que preferís la buena vida a los estudios, que contestáis mal a vuestros padres (se que lo hacéis para defender vuestros derechos como jóvenes independientes), que no sabéis cocinar una mísera cena, o realizar tarea alguna en vuestras casas; a todos los que os reís de alguien que se tropieza y cae en vez de ayudarle, los que os creéis mejores por estar con unas cuantas personas a las que llamáis amigos detrás, o por tener tal casa y tal coche (no, no conduje el BMW de mi padre nada más sacarme el carné de conducir). Pido perdón porque vivo en una familia tan atrasada en el tiempo, que incluso me enseñaron el valor del esfuerzo, la educación, el sacrificio, la lucha...Pido perdón por no ser normal.
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